Tu cuerpo contra el mío...en paz, una tranquilidad que recorre el cuarto, el frío de la noche se calienta con tu respiración...mi piel te puede oler, mis manos te ven y detienen tu cuerpo que cede y se viene abajo. Y yo me mantengo en vigilia para cuidarte, para contemplar tu respiración, y llenarme de tu cuerpo. Etéreo.*
La primera vez, observé tus ojos... los mire con ojos de niño...ingénuo, con mirada que ve a detalle, que trata de penetrar en el color que llevan. Ahora los conozco, los veo crecer, ojos de ave...hoy son estos ojos...a veces míos, a veces tuyos... los que tocan, los que sienten, los que en bandadas pasean por el cielo.*